Firme aquí, por favor | Jesús Ibáñez Peña

Firme aquí, por favor

En breve tiempo veremos en las oficinas de la Agencia Tributaria, o en el domicilio fiscal del contribuyente, la firma conjunta de un acta de Inspección o de una diligencia de comparecencia, donde tanto el contribuyente, o su representante, como el funcionario, suscriben las mismas mediante el dibujo, con más o menos arte (a mi me suelen salir regular), de su firma sobre una tableta digitalizadora, una PDA o un Tablet PC, y no mediante el uso de la tinta sobre el papel.

Hasta ahora, nos habíamos ido acostumbrado al uso de estas tabletas digitalizadoras –siempre de forma unilateral–, para la confirmación del pago de una compra en establecimientos como Mercadona o El Corte Inglés y, más recientemente, para acreditar la recepción de un envío en los mostradores de Correos o en los certificados que nos entregan en nuestro domicilio u oficina los carteros o los mensajeros que ya disponen de dispositivos portátiles para la firma.

El interés de la Agencia Tributaria en implantar estos sistemas reside en que la firma manuscrita casa mal con los nuevos expedientes electrónicos y obliga a escanear los documentos firmados, alargando los costes de tramitación y retrasando su incorporación al sistema para que puedan ser visualizados en la web por las partes firmantes.

Para permitir la aplicación de la firma digital de forma conjunta en la Agencia Tributaria, dicho organismo acaba de aprobar la Resolución de 4 de febrero de 2011 de su Presidente (BOE de 12/02/11, entrada en vigor al día siguiente y publicación también en la Sede Electrónica de la AEAT) que permite, entre otras cuestiones relacionadas con el Código Seguro de Verificación (CSV) y el Sello Electrónico, la integración de las firmas de los funcionarios actuantes y de los obligados tributarios en un documento administrativo.

Conforme a los criterios que en su momento establezca la Dirección General de la Agencia Tributaria se podrán utilizar instrumentos que permitan la firma conjunta de los funcionarios actuantes y de los ciudadanos con quienes se entiendan las actuaciones, tales como tabletas digitalizadoras o asistentes personales digitales, siempre que quede asegurada la integridad del documento firmado mediante la inmediata generación de un CSV o sistema análogo.

Profesionalmente cada vez utilizo menos la firma manuscrita, tan solo para diligencias y poca cosa más. La mayoría de mis documentos son generados por el sistema de la Agencia Tributaria incorporando una imagen de mi firma digitalizada y un Código Seguro de Verificación y, cuando son escritos míos, incorporo también una imagen propia de mi firma digitalizada y, si van destinados a ser presentados en una Administración Pública, inserto con Adobe PDF mi firma electrónica profesioanl (certificado de la FNMT específico para los trabajadores de la AEAT) cuaya autenticidad pued eser verificada por terceros.

Personalmente, no me acaba de convencer la firma en tableta digital, puesto que me parece tan fácilmente falsificable y copiable por alguien malintencionado como hoy lo es la firma manuscrita que, con poca habilidad informática que se tenga, puede escanearse, recortarse, reproducirse e insertarse en cualquier documento (es por ello que algunas administraciones piden o gustan de que los escritos sean firmados con tinta azul –más difícil de escanear– y que se sellen –aunque el sellado no sea exigido por la Ley 30/32–, como si esto evitara los riesgos de falsificación).

Mucho más seguro, como herramienta de firma, individual o conjunta y, acompañado si se quiere de la firma en la tableta, me parecería el uso del DNI Electrónico (ver el post DNIe) insertando su clave (pin), al igual que hago cuando uso mis tarjetas de crédito (eso sí, todos nos sabemos las claves de nuestras tarjetas y casi nadie se sabe o ha activado la de su DNIe), y además serviría para darle un uso verdaderamente avanzado al DNIe.

Sin embargo, la nueva regulación de firma integrada de la Agencia Tributaria no ha contemplado esta posibilidad de que el ciudadano o su representante, y el funcionario, incorporen digitalmente su firma en un documento mediante la inserción de sus DNIe en la ranura del teclado y/o del dispositivo lector de tarjetas, lo que aportaría la máxima seguridad posible y potenciaría la herramienta hasta ahora infrautilizada como instrumento de identificación digital que es el DNIe.

Por último, destacar una vez más la dispar implantación de la administración electrónica en la Administración Pública, con algunos organismos donde todo puede ser electrónico y otros que todavía no permiten la aplicación de firma electrónica, ponen en muchos casos reparos en reconocerlas, no gustan o no aceptan los Códigos Seguros de Verificación (CSV) o no contemplan la posibilidad de la presentación electrónica de documentos, ignorando la Ley 11/2007 de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos.

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6 Respuestas a “Firme aquí, por favor”

  1. Benito dice:

    El uso de estas tabletas ya es viejo, pero es una excelente noticia que la Agencia Tributaria se haya decidido incorporarlo.

    Espero que, una vez más, la Agencia Tributaria sea el impulsor de una buena práctica, y el uso de estas tabletas se generalice aún más.

    En nuestro caso, ya estamos con una implantación en la que el cliente necesita ambas funcionalidades, la firma elecrónica reconocida, y además, la digitalización de las firmas manuscritas.

    Lo dicho, muy buena noticia. Esperemos su repercusión.

    Saludos,

  2. Buena idea, cuestión de que se corra la voz por el resto de administraciones y ¡Voilà, adiós papel!.

    Nosotros llevamos con el sistema implantado en el despacho un par de años y lo que en un principio creíamos iba a ser complicado, en un par de días todo funcionando y todos contentos. Lo solemos emplear sobre todo para las autorizaciones de los clientes y para la retirada de documentos originales en los cuales el cliente nos firma una copia como que lo ha retirado. Esto ha supuesto un ahorro en papel y en espacio.

    Por otro lado Jesús, indicarte que no es tan fácil de falsificar como dices, ya que en una firma digitalizada a través de un dispositivo preparado para ello, no solo cuenta el “dibujo” de la firma, si no los datos electrónicos que se graban junto a la firma (Datos biométricos de la firma, datos del certificado electrónico del dispositivo, sello temporal, etc.).

    Saludos.

    • A la hora de analizar la seguridad de las tabletas de firma, es necesario diferenciar entre las que sólo captan una imagen de la firma (se emplean en algunas tiendas) y las que además obtienen los datos biométricos (presión, velocidad, coordenadas de la firma). Estas últimas, con la calidad suficiente, permiten la posterior identificación del firmante con las mismas garantías que una firma sobre papel.
      Para mayor seguridad, los datos biométricos deben transmitirse encriptados al PC. Las tabletas más avanzadas ya incorporan esta característica, para impedir y que en ningún momento los datos biométricos puedan ser capturados en el ordenador.

  3. A la hora de analizar la seguridad de las tabletas de firma, es necesario diferenciar entre las que sólo captan una imagen de la firma (se emplean en algunas tiendas) y las que además obtienen los datos biométricos (presión, velocidad, coordenadas de la firma). Estas últimas, con la calidad suficiente, permiten la posterior identificación del firmante con las mismas garantías que una firma sobre papel.
    Para mayor seguridad, los datos biométricos deben transmitirse encriptados al PC. Las tabletas más avanzadas ya incorporan esta característica, para impedir y que en ningún momento los datos biométricos puedan ser capturados en el ordenador